¡Viva la vida! Es el título de esta obra de arte creada por la pintora mexicana Frida Kahlo. Quizás lo que más llama la atención a cualquier persona que sabe de arte y de la vida de esta pintora, es el momento en el cual ella crea esta pintura. Frida se encontraba en el epílogo de su existencia, con un pie amputado, más de 30 operaciones en su columna vertebral y una fractura de cadera; Frida podía decir ¡Viva la vida! Este cuadro muestra a través del color y las formas, alegría y deseos de vivir, la fruta nos invita a saborear sin prisas su delicioso sabor. Este ultimo cuadro de Frida fue firmado 8 días antes de su muerte en un trozo de sandía, Frida pone su nombre y se despide de la vida alabándole ¡Viva la vida!
Es difícil decir !Viva la Vida! cuando nos encontramos en momentos de angustia y desesperación, o cuando las finanzas no van bien, o cuando tenemos alguna enfermedad o algún enfermo en casa, pero aprendamos de un profeta (se llamó Habacuc) que hace mucho tiempo citó estas palabras en medio de estar viviendo una crisis en su pueblo que lo llevó a una depresión muy grande y en medio de ella dijo esto:
“Aunque la higuera no dé renuevos,
ni haya frutos en las vides;
aunque falle la cosecha del olivo,
y los campos no produzcan alimentos;
aunque en el aprisco no haya ovejas,
ni ganado alguno en los establos;
aun así, yo me regocijaré en el Señor,
¡me alegraré en Dios, mi libertador!
El Señor omnipotente es mi fuerza;
da a mis pies la ligereza de una gacela
y me hace caminar por las alturas.”
Habacuc 3. 17-19 (N.V.I.)
El hecho de que Cristo haya venido a este mundo a sufrir y morir, no elimina el dolor de nuestra vida. Tampoco nos garantiza de que siempre sentiremos el consuelo. Pero nos muestra que Dios no se sienta aparte y nos observa sufriendo solos. Él se compenetra con el ser humano, porque en Su vida terrenal, experimentó en su propia carne el dolor que la mayoría de nosotros nunca llegaremos a sentir. Al experimentar este quebranto y sufrimiento, Jesucristo ha obtenido una victoria por nosotros: la seguridad que en la VERDADERA VIDA, llegaremos a un mundo sin sufrimiento. Esto sólo si creemos en Él y le aceptamos en nuestro corazón viviendo conforme a lo que Él ha establecido.
Si tenemos esta esperanza, podremos decir con un corazón sincero ¡VIVA LA VIDA! ¡VIVA LA VIDA QUE ES CRISTO JESÚS!
Dedicado a todos aquellos que por alguna razón han perdido a alguien o algo, y les está costando trabajo decir con convicción ¡Viva la Vida!