miércoles, 28 de diciembre de 2011

No ore, usted no cree


Hace mucho tiempo apareció en el “The Christian Digest” el relato de cómo George Müller invocó al Señor en un momento de crisis. La historia la cuenta el capitán de un barco trasatlántico, quien declaró que nunca más pudo ser el mismo hombre después de haber tenido a bordo a Müller. Una neblina muy densa había aparecido en el océano y el gran trasatlántico tuvo que detener la marcha. Después de un rato George Müller apareció a la puerta de la cabina del capitán. Llamó y solicitó una entrevista que le fue concedida en seguida. “Capitán”, le dijo “Yo tengo que estar en Toronto el domingo próximo”.

El capitán algo amordazado, dio a entender al intruso que el barco no se podía mover hasta que la neblina se hubiese despejado. “Comprendo” le contestó Müller, pero en 40 años que sirvo a mi Señor, nunca he dejado de cumplir un compromiso. Yo tengo que estar en Toronto el domingo próximo.” George Müller le preguntó al capitán si estaría dispuesto a orar con él. El capitán algo sorprendido, le dijo que sí. Se arrodillaron los dos y en pocas palabras Müller le pidió al Señor que despejara la neblina de modo que el barco pudiera proseguir y él predicar en Toronto el domingo próximo. El capitán estaba por orar, cuando Müller lo detuvo y colocando su mano en el hombro, le dijo, “No ore, usted no cree”.

Mientras los dos se dirigían a la cubierta, la neblina había empezado a despejarse. El sol comenzó a brillar. Pocos momentos después el barco reanudaba su marcha, y George Müller cumplió con su compromiso en Toronto.

¿Podemos los cristianos orar de esta manera?

El creer es tan fácil y tan natural como respirar, cuando conocemos a Dios y Él nos posee, y Su voluntad se hace en nuestra vida. Las personas que conocen a Su Padre amantísimo no tienen la necesidad de “tratar” de creer. Descansan en el amor de Su Padre con una certidumbre tal que ninguna circunstancia las puede perturbar. Dudar de Dios es hacerle mentiroso.

LoreG**..**

Estoy en crisis


A veces mis propios pensamientos me traicionan, desearía en instantes estar en otra parte y no saber más de lo que pasa a mi alrededor. Pero no es lo que pasa a mi alrededor lo que me perturba, lo que hace que mi alma esté abatida es lo que llevo dentro y humanamente quiero cargar con ello. ¿Has pasado por esto? Yo sí. Si crees que la vida en Cristo es perfecta y llena de cuestas arriba estás muy equivocado, pero no quiero desanimarte a creer y entregarle tu vida a Cristo ¡Al contrario! Deseo con todo mi corazón que Cristo llene tu alma y que por medio de esa carga que llevas Él te anime a llevar Su cruz, ya que ligera es su carga dice el Señor Jesucristo en Mateo 11:30 

¡Dios es fiel! Él no permitirá que sigas experimentando más tristeza, ni más dolor, esto que pasas por duro que sea es sólo una experiencia para que en un futuro tú puedas consolar a quien sufre lo mismo que tú estás pasando. Jesucristo jamás mintió, en el mundo tendremos aflicción, pero también nos dijo que confiáramos, ¡Él ha vencido al mundo! Juan 16:33

Ya sea con Cristo o sin Cristo tendrás duras aflicciones, pero con Cristo tenemos la diferencia que podemos estar seguros de Su victoria por medio del problema, confusión, angustia o desánimo por el que pasemos.

Tú decide... O no, ¡mejor deja que Cristo decida por ti!

LoreG**..**